sábado, 9 de agosto de 2008

ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESIÓN

Creo que al igual que otros muchos profesores nunca considere que al terminar mi licenciatura en Antropología Social fuera a estar laborando en la docencia, yo no me veía impartiendo clases, la docencia era la última opción y no porque la considerará mala sino porque es un profesión que se me hace muy difícil, y yo no me sentía capaz de estar lidiando con alumnos, más bien me veía trabajando en instituciones gubernamentales como el INAH o en la SEDESOL en algún proyecto, pero después de varios intentos infructuosos para ingresar a dichas instituciones y con la necesidad de empezar a laborar un conocido me informo que solicitaban un maestro de Antropología para impartir la asignatura de historia de la cultura, fue de esta manera como me decidí a acudir al Instituto Universitario Nezahualcoyotl, el rector me entrevisto y me preguntó si tenía experiencia mi respuesta fue no, sin embargo el rector tenía la idea de contratar a profesores sin experiencia y el mismo día de la entrevista me dijo que estaba contratado, y fue así como en agosto de 1999 me inicie en la docencia, después de dos años en la institución me di cuenta que la docencia me agradaba y que el paso por el instituto Nezahualcoytl me permitiría foguearme; después de dos años en la institución renuncie y en el año 2002, comencé un nuevo ciclo en la UNITEC, en donde sigo como docente. En el año 2003 ingrese al Colegio de Bachilleres, en el cual sigo impartiendo clases. Y si alguien me pregunta en cual institución me siento más a gusto yo contesto que en el Colegio de Bachilleres por varias razones desde las laborales hasta el ambiente con los alumnos y profesores con algunos de los cuales curse algunas materias en la universidad, sin embargo en las otras dos instituciones también me aportaron mucho a nivel profesional, el instituto Nezahualcoyotl me abrió las puertas a la docencia, mientras que la UNITEC me ha fogueado porque son grupos muy grandes ( 60 a 65 alumnos) y con alumnos demasiado rebeldes, por lo tanto cada una de las instituciones en las que he estado han contribuido en mi formación docente.
Han transcurrido casi nueve años desde que inicie en la docencia, en los cuales he aprendido a querer a mi profesión, pero sobre todo a respetarla y sé que me falta mucho por aprender porque a pesar de que uno imparta la(s) misma(s) asignatura(s) cada cuatrimestre (en UNITEC) y cada semestre (en el Colegio de Bachilleres) se presentan situaciones nuevas, creo que si no me gustara mi labor como docente ya me hubiera retirado de la docencia porque es una profesión muy difícil en la que hay que seguir preparándose sobre todo en la cuestión pedagógica, porque cuando estudie como lo dije líneas arriba mi objetivo no era la docencia, pero ahora que me encuentro en ella me doy cuenta que me siguen haciendo falta muchas herramientas psico-pedagógicas para impartir mejor mis clases.
Yo sé que la enseñanza a cualquier nivel es básica para el desarrollo del país, desafortunadamente me doy cuenta que al menos en lo que he vivido dentro del nivel medio superior existen muchas deficiencias, las cuales no podemos achacarlas a un solo factor porque es un problema en el cual influyen varios factores desde los familiares, los económicos, los políticos, los institucionales, etc., etc., en lo que a mi respecta mi labor como docente en el nivel medio superior sigue representando un gran reto porque los profesores que nos encontramos dentro de este nivel también somos parte del problema del bajo nivel académico, por ello debemos dentro de nuestras posibilidades de enseñanza y hasta económicas, buscar la forma de aportar algo positivo a los alumnos.
La principal satisfacción que he obtenido durante estos nueve años de docencia es la de saberme recordado por los alumnos, de haber contribuido aunque sea de manera muy pequeña a la formación de los alumnos del nivel bachillerato.
Por otra parte la única insatisfacción que al menos yo he vivido es la poca importancia que tenemos los docentes para las autoridades tanto de instituciones públicas como las de carácter privado, con esto no quiero decir que el demás personal que compone una institución educativa no sea importante, pero la labor del docente queda siempre en segundo plano; ejemplo de lo anterior es cuando se hacen cambios curriculares al profesor nada más le avisan que tiene que aplicar una nueva currícula y punto, podría mencionar algunos otros ejemplos de carácter económico pero no es mi intención hacer un lista de quejas.

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